

La política social es mucho más que el producto del voluntarismo político, o de planteos técnicos. Es el resultado de un proyecto serio de inclusión social que hace eje en la persona, en los grupos sociales y en especial en la heterogeneidad de las problemáticas. Esto es aceptar que no existen respuestas homogéneas para realidades diferentes y que el diagnóstico, conjuntamente con la articulación de las distintas acciones que ejecuta el Estado, son una herramienta estratégica para revertir la exclusión social.
Desde esta concepción es que la Secretaría de Política Social realiza acciones de promoción, prevención, asesoramiento, asistencia y acompañamiento, articulando permanentemente su labor con otras áreas del gobierno municipal, provincial o nacional como así también con otros actores sociales, garantizando a las familias más vulnerables el acceso a programas, planes y proyectos existentes, re-pensándolos muchas veces a la luz de la realidad local.
Creemos que el empleo es el eje central de cualquier política, pero la integración demanda además la creación de condiciones efectivas para reducir la vulnerabilidad social.
Por eso el desafío es trabajar fuertemente para que todos tengamos igualdad de oportunidades, para capacitar, para generar proyectos familiares, para fortalecer vínculos, para mejorar las condiciones de vida, para construir ciudadanía y lograr a partir de ahí, participación comunitaria, entendiéndola como el proceso en virtud del cual los individuos y las familias asumen responsabilidades en cuanto a la salud y bienestar propios y de la colectividad, y mejoran la capacidad para contribuir a su propio desarrollo económico y comunitario.